Hay historias que aún no han sido contadas. Historias que viven en las manos, en la memoria y en la experiencia de mujeres que, durante años, han sostenido a sus familias y han aportado al desarrollo de su comunidad desde las economías populares

Con esa convicción dimos inicio al proyecto Portadoras de Memorias y Saberes, un espacio creado para visibilizar las narrativas de las mujeres adultas mayores del barrio San Martín y reconocer el invaluable legado que representan para nuestro territorio.

Nuestra primera actividad fue la socialización del proyecto, un encuentro que marcó el comienzo de este viaje colectivo. Más que presentar las actividades que desarrollaremos en los próximos meses, fue una oportunidad para compartir, conocernos y construir un ambiente de confianza alrededor de un propósito común

Durante la jornada vivimos un momento de integración en el que las participantes pudieron conversar, compartir experiencias y empezar a tejer los primeros vínculos que fortalecerán este proceso. Cada historia, cada sonrisa y cada palabra reafirmó que los saberes de las mujeres mayores siguen transformando vidas y continúan siendo una fuente de inspiración para las nuevas generaciones.

Este proyecto nace para reconocer que ellas son memoria viva de nuestra comunidad. Sus conocimientos, oficios y experiencias no solo hacen parte del pasado, sino que siguen construyendo el presente y abriendo caminos hacia el futuro

Hoy comenzamos un nuevo viaje para escuchar sus voces, valorar sus saberes y hacer visibles las historias que merecen ser contadas. Porque cuando una comunidad reconoce a sus portadoras de memoria, también fortalece su identidad, preserva su patrimonio y proyecta un futuro donde el conocimiento se transmite de generación en generación.
Este fue apenas el primer paso. Durante los próximos encuentros seguiremos descubriendo las historias, los aprendizajes y los sueños de las mujeres que hacen posible Portadoras de Memorias y Saberes.